Todos estos mundos. Mi mundo

crucigramaVolviendo de Cuiabá. Volviendo de Sinop. Mato Grosso. Ayer y hoy. Voy cosiendo pasado y presente.

Esta mañana, en la sala de espera de la dentista, pensaba. La sensación que tengo, es la de estar viniendo. Voy llegando, y sigo llegando. Como un mar incesante. Cuando era chico, veía en las paredes, pintadas que decían: Cuba sí, yankis no. No tenía la menor idea de lo que era Cuba, ni tampoco los yankis. Debía tener yo unos cinco años, más o menos.

Iba al almacén de la esquina a comprar caramelos y chicles, y veía estas pintadas. Palabras. Perón vuelve. Ahora vuelvo de la calle, donde la construcción de la esquina, y las señoras en la parada del ómnibus comentando sobre la violencia. Las elecciones municipales de ayer, que dieron victoria al conservadurismo, la derecha. Ese mundo tan lejos y tan aquí, sin embargo.

Los mundos se entrecruzan, se superponen, se entrelazan y se van cosiendo. Recordar los días pasados en el curso de formación en Terapia Comunitaria Integrativa en Sinop, Mato Grosso. Ayer a la mañana, embarcando de São Paulo para João Pessoa. Y ahora aquí, tratando de ver lo que puedo ir poniendo en la hoja.

Siento que talvez la vida no haya cambiando mucho, o más bien casi nada, en lo esencial. Las palabras se van cruzando, y se van formando frases, que leo y escribo, y así me leo escribo. El mundo del Estado y los partidos. Izquierda y derecha. Parece tan lejos, y sin embargo está por todas partes. La gente querida, que vive en mi corazón.

Todo se va entrelazando, y se van formando frases que leo y veo. Tal vez yo no haya cambiado tanto, desde mis tiempos de adolescente, cuando iba a los barrios pobres y a las escuelas. Buscaba sentirme parte de un mundo más ancho.

Estos días pasados en el curso de formación en TCI, me hicieron acordar de aquellos tiempos de juventud, en que iba hacia ese mundo de gente simple, que trabaja y vive humildemente. En el fondo, es como si no hubiera pasado el tiempo. Un único tiempo, en el que vivo cuando escribo y leo.