Terapia Comunitaria Integrativa virtual

Acabo de participar de dos encuentros virtuales en Terapia Comunitaria Integrativa. Uno, de la red de investigadores/as en TCI. Otro, del grupo latino-americano de TCI. Me alegró ver personas queridas y otras nuevas.

Recreo mis vínculos. Sigo aprendiendo. El cuidar comunitario. No se trata de cambiar a las personas. Se trata de yo ser yo mismo. Hablar de mí. Mis sentimientos. Comprender que lo que me hace sufrir no es el otro.

Lo que me hace sufrir es no mirarme a mí mismo. Lo que tengo que cambiar –y lo vengo haciendo—es la relación conmigo mismo, para que sea una relación de amor y aceptación, acogimiento y comprensión.

Con relación al primer encuentro, sentí mucha alegría al reencontrar colegas que investigan la TCI como una estrategia de recuperación de la persona. La TCI en el espacio de la investigación científica.

Me presenté a través de mi libro Um Terapeuta Comunitario em busca de si mesmo. Me hizo bien ver gente joven y no tan joven que lleva adelante esta movilización. En cuanto al segundo encuentro, me hizo bien saber que hay personas que valorizan el silencio como forma de comunicación.

De lo analógico a lo digital. Nombrar las emociones. Me doy cuenta de que no se trata tanto de “cambiar al mundo,” sino más bien de encontrar mi lugar en el mundo.