Mi lugar

Llego a la hoja con las ganas de quien viene a ocupar su lugar. Los momentos pasados fuera de este espacio a él también pertenecen. Aquí todo se integra, todo se junta.

Las vivencias de ayer y de antes de ayer, las esperanzas que anidan en mi pecho, la amistad y el afecto de mi familia y amistades, los sueños que construyo colectivamente, comunitariamente.

Reforzar ese espacio mínimo en que consiste la vida. Cada respiración, el pulsar que me mantiene vivo. Esa tarea contínua que es como un hilo que va cosiendo todo lo vivido. La atención a lo que sucede dentro y fuera de mí. El recuerdo de los afectos que me sostienen desde el comienzo y a todo instante.

La industria del odio, del miedo y la mentira que son una amenaza constante contra la humanidad, la combato reduciéndome a este espacio mínimo en que anida todo lo que amo.

Mis libros y cuadernos, los colores, pinceles y lápices, son el reducto invulnerable en el que vengo sobreviviendo desde el comienzo. La memoria no es aleatoria, los pensamientos tampoco. Todo se ordena y se organiza cuando estoy en mi lugar.