Lecturas

–Me gustan los cuentos de Poe y de Lovecraft, los poemas de Borges y Cortázar, Pessoa y Bécquer, ¿y a vos?
–Y a mí ¿qué?
–Si te gustan los poemas de Borges y Cortázar, los cuentos de Poe y de Lovecraft, la poesía de Bécquer.
–Depende, para empezar, no sabía que Cortázar escribía poemas, por lo tanto no sé si me gustan, ya que no los leí. De más a más (que tal la expresión, ¿te gustó?) los cuentos de Poe y de Lovecraft son insuperables, si es que tal cosa se puede decir de obras de arte ya que, como se sabe, las obrasde arte no son superables unas a las otras, o unas por las otras, por mejores que puedan ser o de hecho sean. Lo que quiero decir, en este caso, es que tanto los cuentos de Poe y Lovecraft, como los poemas de Bécquer y Cortázar, así como los de Fernando Pessoa, son de lo mejor, inolvidables, siempre serán leídos y seguirán despertando el interés de lectores y lectoras por todos los tiempos de los tiempos. No sé si soy claro.
–Bueno, estoy de acuerdo, pero ¿por qué tenías que darle tantas vueltas a la cosa? ¿No bastaba decir que concordabas conmigo? Habría sido mucho más fácil y los lectores y yo, que escribo estas líneas a la tarde de este día de agosto, nos habríamos ahorrado todo ese laberinto.
–Laberinto distinto, decía mi tía Raquel
–Y ¿qué tiene que ver tu tía Raquel con literatura o poesía?
–Que a ella también le gustaba leer, ¿o no le podía gustar leer, a la pobre?
–Puede leer quien quiera, quien tenga ojos o le guste, no hay problema.
–Menos mal
–¿Menos mal qué?
–Ah, no, ¿ya vas a empezar de nuevo? Me gustan los cuentos de Poe y de Lovecraft.
–Me voy, me cansé, y supongo (o hasta espero) que los lectores y lectoras también. ¿Te creés que uno no tiene nada que hacer?
–¿Como ser?
–Como ser leer cuentos o poemas, o libros o relatos, para pasar el rato, sin necesidad de tener que escuchar o leer cosas como las que acabamos de leer.
–Puede ser. Te dejo la inquietud.