La vida como producción poético-literaria

escribirLa literatura y la poesía ofrecen la posibilidad de que la persona recupere su dimensión colectiva, su dimensión social, comunal, comunitaria. En las narrativas literarias, podemos redescubrirnos en aspectos de nuestro ser que escapan a la atención cotidiana, frecuentemente obstruída por el objetivismo dominante en la cultura occidental. Vemos el mundo externo y el interno, de maneras nuevas, renovadas.

Nuestra conciencia infantil, ese estado perceptivo puro con que todo ser humano comienza su vida, y en el cual reside el potencial activable de la unidad con Dios, de la comunión con todo lo que existe, puede ser reencontardo en la literatura y en la poesía. El encuentro con los textos literarios y poéticos oferece esta posibilidad.

En la medida en que en ellos existe lo que es gratuito, lo que viene pasando de generación en generación, desde distintas culturas y países, la persona puede irse redescubriendo más allá de los prejuicios, más allá de las ideologías, de las diferencias de clase, y, sobre todo, más allá de la fragmentación que el capitalismo impone –o trata de imponer– en el interior de la persona, bien como en su universo relacional.

Obviamente que aquí nos referimos tanto a las dimensiones activa como pasiva del ejercicio poético-literario. Es decir, tanto el sumergirse en estos mundos como lectores y lectoras, bien como en la creación de mundos desde la producción de textos. La vida como producción poético-literaria.