Haz una flor

Una flor nacida en una tumba. La Biblia trae una imagen semejante, al aludir al pasado como el estiércol del que nace el presente, la flor de este momento, el Reino de Dios.

En el hinduismo, la alegoría es la flor de loto que nace del agua podrida. En todos estos casos, la referencia es a lo que nos dolió, al sufrimiento, los errores, los equívocos, la ignorancia.

El ser humano es llamado a desafiar lo que lo podría haber destruido, y de allí sacar fuerzas para renacer, para resignificar su historia, su pasado, las pruebas por las que pasó.

El sistema apuesta a la condena, a la culpa, a la exclusión, a que te sientas víctima, perdido, irrecuperable. Pero hay toda una humanidad que va en el sentido contrario, en el sentido de la propia vida.

En las personas del medio popular, es muy común la referencia a las dificultades por las que se pasó para llegar a ser quien se es hoy. La resiliencia, el valor de la adversidad.

En la Terapia Comunitaria, se habla de las perlas. Una ostra que no fue herida, no genera perlas. Lo que te hizo sufrir, generó de tu parte un recurso positivo, un recurso de sobrevivencia. Este es un don. Dal tua dor, fa un Fiore.