El poema que trae el día

Espero la luz que está escondida en medio de la noche

Ya pasé tiempos así

Esperando lo que parecía que nunca iba a llegar

Días que parecían nunca acabar

Días tan parecidos unos a los otros

Y sin embargo todo terminó

Y la vida empezó otra vez

En sí misma, por sí misma

Ahora nuevamente

Ronda la muerte por doquier

Gobiernos y comerciantes, empresas de mídia

Deciden si vives o mueres

Y tu conciencia, la conciencia, mi conciencia

Nuestra conciencia busca en la eternidad y alrededor

Respuestas a estas preguntas:

¿Podremos atravessar esta oscuridad?

¿Habrá un día después de la noche?

Seres queridos ya se han ido a ese lugar que nos espera

Después del último suspiro

Y ahora que todavía respiro respiramos

Espero ese día que se esconde en medio de la oscuridad.

No sé si este es un buen o un mal poema

Sé que la belleza inalcanzable

Es la alegría que nos mueve a seguir

Así también estas palabras nacidas entre un día que se fue y otro que llegó

En esa rendija, exactamente en esa puerta estrecha

Acecha la posibilidad y la esperanza

De un renacer de las cenizas

Un volver a ser

Un volver a empezar

Un poder de hecho parirnos parirme darnos a luz

Dar a luz una vida que sea de hecho digna de ser vivida.

Mis hijas e hijos ya son hombres y mujeres

Sólo yo sigo niño

Me he vuelto otra vez niño

Dejo que me cuiden, que digan lo que debo hacer

En rondas que juegan a juntarnos a través de la distancia

Junto mis pedazos y mi historia, nuestras historias, se hacen una sola historia

Que va y viene

44 años después

Cuántos minutos después de cada muerte

Otra vez la vida.

Otra vez un libro, otra vez un color

Otra vez una huerta, otra vez cantar

Otra vez saber que después de la noche más oscura

Sale el sol.