El juego de la vida

Aquella mañana, estabas enfermísimo de la cabeza por dificultades persistentes en el campo de la relación con personas muy queridas, en el ámbito íntimo. No todo está en tu poder para cambiar. No puedes arreglar a las personas o tu relación con ellas, siempre a tu gusto. Evidentemente, uno hace su juego, como dice la canción. Pero el juego total no depende de tí. Esto no es para que te resignes, sino para que mires desde una perspectiva más amplia. Cada persona actúa de la manera que le parece mejor. Esto se aplica a todo el mundo. Tanto a tí como a estas personas tan queridas con las cuales en este momento no te estás pudiendo comunicar de la forma como te gustaría. Pero ha sido diferente en otras ocasiones, ha sido mejor, y también peor, y podrá mejorar aún más. No todo está perdido. Ora, espera y confía.