Derivando

A veces quisieras como que llegar aquí. No sabes muy bien cómo, pero lo intentas. Pero una especie de pared de vidrio se interpone, hay una especie de cristal cubriéndolo todo. No sabes si es la tarde gris, el tiempo lluvioso, alguna cosa que te mantiene como que fuera del espacio y del tiempo. Hace un rato te sentías como un barco que va llegando a la playa. Un barco que llega a la orilla. Un barquito de papel que corre por debajo de los puentes, por las acequias de la ciudad.

De pronto puede ser una proximidad más grande con el fin de tus días, algo que te anuncia que el viaje está por terminar. O puede no ser nada de esto, apenas acostumbrarte a ir más de a poco, dejándote llevar por la corriente. La vida es muy misteriosa, no revela sus secretos así nomás.