Volver

letrasLunes otra vez, como dice la canción. Y en estas horas primeras del día, repito el ritual no repetitivo, un ritual del que no me iré a cansar.

Escribo algunas líneas, que es una manera de estar en Mendoza. Una manera de volver a Mendoza. Una forma de saber que Mendoza es aquí, es allí, es todas partes. Pongo algunas cosas en la hoja, y me dejo ir, me dejo llevar.

Llego hasta donde estás, y te veo. Sé que hemos estado un poco distanciados. Pero hago el movimiento de volver. Estamos siempre volviendo, ya que el sistema constantemente nos va apartando de nosotros mismos, de esto que está aquí, y de la gente con quien nos encontramos.

Entonces es necesario hacer un esfuerzo para estar aquí, para ser la persona que soy, la persona que cada uno o cada una es. Y ahora que ya estoy aquí, ¿qué diré? Que me alegra poder estar de nuevo en esto de construir libros.

Cada una de estas breves notas, es o puede llegar a ser una página de uno de esos libros que de vez en cuando genero. Lugares donde voy testimoniando el viaje por el laberinto, como dice Anais Nin. Hace unos días, estaba terminando de dar un curso de formación en Terapia Comunitaria Integrativa en Sinop, Mato Grosso.

Volví con una alegría nueva, que ahora comparto. La certeza de que puedo ser yo. Una fuerza nueva. Algo volvió a ser lo que es. Algo vuelve a ser lo que debe ser, cuando uno se sumerge en estas experiencias de convivencia y reflexión, creación de vínculos solidarios, momentos de compartir historias de vida y estrategias de superación.

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