Ventajas de los inconvenientes

golpe“No hay mal que por bien no venga” (Dicho popular)

Ciertamente, no es ni podría ser mi intención, valorizar lo que no sirve. Elogiar la destrucción de las instituciones, la violencia como forma de vida, la mentira como política de Estado, el golpe de Estado.

La explotación de quienes trabajan, el parasitismo como forma de vida. Nunca haría esto. Pero como hay cosas que se nos imponen sin que las queramos, me veo obligado a tratar de sacar algunas ventajas, de la montaña de atrocidades y aberraciones que el golpe fascista en Brasil trajo.

Cosas que otro golpe fascista, el de Argentina en 1976, nos obligó a aprender. Los golpes enseñan al contrario. Muestran lo que no es, lo que no se debe hacer. Lo que es malo e injusto. Lo que ahora me gustaría compartir, es algo muy simple.

Hay un NO repetido por todo lo largo y lo ancho de Brasil. No a la destrucción del Estado de inclusión social que se vino construyendo lenta y progresivamente aún desde las mismas entrañas de la dictadura brasileña que tomó el poder por el golpe de 1964.

No a las violaciones de los derechos humanos. No a la retirada de los derechos sociales y de los trabajadores y trabajadoras. No al racismo. No a la discriminación por orientación sexual. No a la violencia contra las mujeres.

Todos estos NO y algunos otros que se me escapan, van configurando un SÍ. Un SÍ bien grande, que si bien no se identifica con algún partido o ideología, se ha venido transformando en una realidad palpable, a través de la acción de los gobiernos del PT.

Lula y Dilma le han cambiado la cara al Brasil. De un país de élites y oligarquías parasitarias, de un país de marginalidad social, a un país de inclusión social. A esto se resume lo que quería decir aquí. El golpe de Estado en marcha nos enseña por su contrario.

Valorizaremos más la decencia, la honestidad, la corrección, la verdad, la justicia, la libertad, la cooperación, el trabajo, el respeto, la vida, la construcción colectiva. Todo lo que el golpe atropella e ignora, es lo más valioso. Y cuando todo lo que el golpe viene golpeando se transforme en algo insoportable, todos estos NO, serán un gran SÍ, otra vez.