Venciendo

No sé cuántas horas faltan para que salga el sol. Sé que llegará el momento en que vea su luz nuevamente tiñendo de colores el cielo.

Como aquél arco-iris que ayer se desparramaba de lado a lado en el horizonte. Entonces sabré lo que han sido todos estos años de espera. Un poema de Jorge Luis Borges me viene a la memoria: Poema de los dones. “Nadie rebaje a lágrima o reproche esta declaración de la maestría de Dios, que con magnífica ironía me dio a  la vez los libros y la noche…”

Borges acababa de ser designado director de la Biblioteca Nacional, y se había quedado ciego. Muchas veces he recordado este poema. Cuánto se gana al perder algo muy valioso. Un día como hoy, algo parecido me pasó. No lo evocaré pues su recuerdo me haría revivir algo que no debo mencionar.

Me queda solamente la sensación de haber alcanzado algo muy grande, gracias a una situación extrema que solamente el tiempo me pudo mostrar como propicia. Al gran Jorge Luis Borges, poeta profético.