Rumbo

Rabia, miedo, asco. Esto es lo que me provoca el actual estado brasileño.

Rabia por ver tanta incompetencia y tanta indiferencia frente a los derechos humanos, sociales y laborales.

Asco por la bajeza de la ralea anormal y atroz que se solaza con la persecución política y con la injusticia.

Miedo por lo que este cuadro evoca en la memoria. Ya ví una película así.

Pero he decidido, como ayer, que lo que me es ajeno, me es ajeno. No tengo nada que ver con eso. Lo mío es lo de siempre. Como ayer, me esfuerzo en mantener un buen estado de ânimo.

Disfruto la vida tanto cuanto puedo. Trato de ser feliz con lo que tengo. Me refugio en la poesía como un bastión de integridad y sabiduría. Como ayer, no me rindo.

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