Recordando

fotoLos diarios nos recuerdan a diario lo que necesitamos olvidar. Nos muestran constantemente y en detalle, las torturas aberrantes, la abyección innominable, la bajeza humana llevada al grado más anómalo. Los crímenes contra la humanidad perpetrados por la dictadura cívico-militar que asoló a la Argentina entre 1976 y 1983.

Pero en la contramano de esta operación de revivir lo perverso y despreciable, tenemos que seguir trabajando en el sentido de revalorizar constantemente los esfuerzos personales y colectivos que se siguen realizando en pro de una humanidad más solidaria, de una sociedad más fraterna.

Dicen que la buena noticia no es noticia, pero no lo creo. Creo que sí, que las buenas noticias, los gestos nobles y gratuitos, las personalidades y las acciones que nos estimulan a reavivar la fe y la esperanza, deben ser siempre compartidos con empeño, con la certeza de que de esta forma estaremos poniendo granitos de arena en la construcción de una sociedad más justa.

¿Quién de nosotros no se siente bien al recordar personas y obras de bien? Pensemos: ¿a quiénes sirve el recuerdo constante y detallado del mal que necesitamos olvidar?