Presentemente

Cuando escribo, me hago presente. Así es que muchas veces lo hago simplemente para estar aquí. Obviamente, trato también de hacerme presente mediante otras actividades o recursos.

La imagen interior, que muchas veces me orienta de manera clara durante el día. Hoy particularmente fue una flor de aquellas que aquí se llaman “Maria sem-vergonha.”

Es una atención focalizada, precisa. Creo que esto es redundante, pero lo digo para distinguir de otra atención, difusa o dispersa, que muchas veces ejercito. Al escribir, voy juntando lo vivido. La experiencia adquiere entonces un sentido concreto.

Ya no es sólo ir pasando de un acto al otro, o de un momento a otro, de un día a otro, sino ir viviendo una continuidad, una unidad que en poesía, entiendo es la eternidad que nos es posible.

Estos comentarios sobre atención, presente y poesía, tienen la finalidad de solidificar algunas comprensiones vivenciales. Me he ido dando cuenta a lo largo del tiempo, que una manera precisa de vivir, conectada, efectivamente presente, es mucho mejor que un meramente estar pasando.

No hay una cosa tal como “estar pasando.” O uno está presente, integrado en lo que está haciendo, conciente, de las diversas maneras como podemos estar concientes, o se instala una especie de ausencia. He estado durante mucho tiempo ausente, o creí estarlo.

Veo que en realidad, esto de estar presente y pleno, es algo que voy haciendo a medida que compruebo que no hay peligro. No necesito temer todo el tiempo. No voy a ser juzgado ni castigado. Puedo relajar, simplemente estar.

Practico también la meditación y ciertas oraciones simples, como maneras de distanciarme de demandas autoimpuestas, presiones sociales internalizadas, el “enemigo interno,” esa voz que juzga y condena sin cesar. Esto para durante la meditación.

Tengo entonces momentos de descanso. Unificación con el todo. La oración simple a que me refiero, son frases, imágenes, palabras, que tienen la virtud de proporcionarme una sensación de consuelo y paz.

Comparto estas cosas como parte de un ejercicio que creo necesario, para reforzar la validez de recursos personales simples que colaboran para que tengamos una vida más feliz.

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