Poetizando

Escribo algo a ver si me siento bien, a ver si mejora mi estado de ánimo. Aquí soy yo mismo, este es mi mundo, mi lugar. Aquí no me falta nada, están mi familia y mis amigos y amigas, la gente con la cual construyo un mundo mejor. Mi sueños y las pesadillas de las cuales emerjo. El diario enfrentar las secuelas de la violencia que me tocó vivir desde la infancia y después. Trato de transformar la rabia y el odio en energía positiva, en creación, en belleza y armonía.

Es la tarea del poeta. Cuando va llegando la tarde noche tengo que ir haciendo un espacio para mí en el mundo. Saber que tengo derecho al descanso y a la diversión. Mi oración, mi estar ser con Dios es simple. Cuando la oscuridad y las estrellas y las luces de la ciudad ocupan el espacio externo, internamente refluyo en busca de lugares seguros.

Escribo aún cuando no escribo. Estoy leyendo viendo la hoja y alegrándome aliviándome por estar aquí. Aquí están los libros donde me anido y viajo, los lugares de sueño y cotidiano que visito de la mano de artistas de la palabra. Esta compañía y estas jornadas son las más preciosas. Sanan todas mis heridas. Aquí confluye toda la gente que ha trabajado y sigue trabajando por una humanidad respetuosa de la individualidad, sin lo cual nos transformaríamos en nada, máquinas, robots, cosa vacía.

No necesito mucha gente alrededor ni en mi vida. Me basta lo mínimo, que no es pequeño ni poco. Cuando escribo toda mi historia se reúne. No falta nadie. Y aún aquella luz que me viene acompañando desde antes de nacer y lo sigue haciendo, continúa aquí al lado.

No trato de obedecer demasiadas reglas cuando escribo, ni tampoco deliberadamente las desobedezco. Trato de dejar que venga lo que está querendo llegar, dejarlo bajar a la hoja. Entonces está todo bien. He publicado en diversos medios digitales y a todos ellos les agradezco la oportunidad que me dieron de venir a flote. Actualmente me ha quedado este espacio en esta revista, que juzgo valiosísimo.

Sigo creyendo en la pluralidad, en la diversidad, en la suma de esfuerzos que se agregan desde distintas perspectivas. Creo que esto es algo que nos engrandece como humanidad: la capacidad que tenemos de dar pasos diarios que traigan felicidad, plenitud, alegría, justicia, paz, oportunidades de vida mejor para todas y todos.

Mi propia vida es un resultado evidente de esta labor silenciosa. No necesito rendirme a ningún credo o ideología para tener la certeza de estar en el buen camino. Basta la conciencia y el espíritu abierto. La vida es demasiado breve para que la perdamos en algo que no sea el mero difrutarla según nuestra propia naturaleza.