Nunca más

Los crímenes cometidos por el Estado y sus agentes, suelen quedar sin castigo.

Así el poder siembra resignación. Pretende implantar el miedo y la obediencia a los actos más atroces, más contrarios a la conciencia y a la justicia.

En la Argentina hay una tradición de resistencia que se opone a estas aberraciones.

La historia da muchas vueltas. La impunidad de hoy, mañana queda al descubierto.

Los poderosos también tropiezan y caen.

El actual gobierno es un retroceso en materia de derechos humanos.

Deberá caer, también, esta carta abierta a lo que no puede, no debe, no va a repetirse nunca más.

Nunca más. Nunca más.

Share

Comentários

comentários