No hay tiempo

El tiempo va pasando, el tiempo parece parar, pero el tiempo no para. El tiempo pasa y se compacta. Viene como en oleadas, y se detiene. Te paras, te fijas, ¿Adónde va el tiempo? Miras alrededor, miras hacia adentro tuyo, y ves todo el tiempo vivido. Te parece increíble, tantas cosas, tanta gente, tantos lugares. Tiempos de estudiante, tiempos de niño. Tiempos de viajes. Tiempos de pintura, tiempo de colores. Tiempo, tiempo, tiempo ¿Adónde va el tiempo? ¿Adónde se ha ido el tiempo, si esta noche, a esta hora, exatamente en este minuto en que escribes estas cosas, parece que todo el tiempo se ha compactado en un instante del que parece que a cualquier momento va a surgir el instante siguiente?

Miras el día, el mosaico de horas, de rostros, de lugares. El mar a la noche. La luna en el cielo. Las luces de la ciudad. La luna en el mar, reflejada en las olas, como un paisaje quieto. La gente en la vereda, los niños, los vendedores. El cielo fundido con el mar, y los barcos y las luces flotando en lo negro de la noche. ¿Adónde se ha ido el tempo? Los rostros, las caras. Los amigos en la reunión de la mañana. El tiempo contenido dentro de sí mismo. ¿Adónde va el tiempo?