No al terrorismo

No hay nada que pueda justificar la matanza de personas inocentes. Nada lo puede justificar. Nada lo justifica.

La historia muestra que el terrorismo no tiene bandera, no tiene ideología. Su finalidad es el miedo. Su objetivo es la muerte.

Mi experencia personal como argentino que vivió las dictaduras de Onganía y Videla, es que aunque a los terroristas les gusta hacerse los simpáticos a las causas del pueblo, su finalidad es otra: acirrar la represión, aumentar el descontento de las personas, provocar una restricción cada vez más grande de las libertades públicas.

Para qué? Para hacer la revolución? Es lo que quieren hacer creer. El objetivo es otro, sin embargo. Los terroristas lo que buscan es el poder.

Quieren el poder y sirven al poder. Sus objetivos y finalidades están al servicio de las clases dominantes y la explotación capitalista.

Mi objetivo, como alguien que trata de valorizar la vida a cada instante, es intentar cada vez más vivir en el amor y la justicia. Fortalecer y reforzar cada vez más las redes solidarias, la confianza mútua entre las personas. La esperanza en un hacer juntos que nos vaya sanando de las llagas del pasado.