Nerja

A Pedro Cerezo Galán

Instante cenital de la luz.
Cósmica sinfonía de la hora.
Suave viento detenido en el mediodía de Nerja.

Oh líquido basalto de palomas azules,
Mar de Ulises besando las negras piedras
con la dulce violencia de un milenario amante.

Éramos notas vivas de una música
ejecutada por un dios riente.