Meditación

El conocido místico y militante social de la izquierda cristiana, en esta nota, comparte con las lectoras y lectores de Consciência, algunos insights sobre meditación, la búsqueda de la paz interior.

A veces cuando trato de meditar se me hace un lío en la cabeza. ¿Cuál meditación? ¿Para dónde ir? ¿Qué es meditar, al final? Estar presente a mí mismo, no ausentarme de mí, tener por patria todo el suelo, pues me llevo a mí cuando camino, responde mamá. El lío es porque antes de empezar el día, apenas despierto, me viene a la cabeza la meditación de Cafh. Meditación afectiva, tema el templo de oro, efecto consuelo, y por ahí va. O entonces Lawrence Le Shan: Meditar es volver a casa. O entonces Osho. O Kempis. La paz interior. En presencia del Altísimo. Ira Progoff: The well and the Cathedral. Cuando me levanto temprano, consigo lo que no consigo con la meditación. Esto lo supe un día a la mañana, cuando me levanté temprano en el cuartel, en 1977. En esa época, meditábamos leyendo El vendedor más grande del mundo, que mi suegro, ex militar, me había regalado. Saludaré este día con amor en el corazón. Disfruta la vida como un don divino. Mamá meditaba debajo de un jacarandá, en el fondo de su casa. Esta mañana salí al jardín y recordé eso: su figura andando por el patio donde un día hubiera damascos, yendo a su silloncito de hierro, a meditar bajo las flores. Contemplación. Acción. Estar presente en un punto. Centrado. Todo esto es meditación, y mucho más. Estados de conciencia. Pero no quiero hacer una taxonomía del término. Apenas estar presente a mí mismo, apenas llevarme a mí cuando camino, apenas no ausentarme de mí, apenas tener por patria todo el suelo.

Marcadores: Meditación; paz interior; centramiento.

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