Marinas

—Calafell, Abril 1950—

En el aire de abril, aún sin rosas,
danza un sol de verano.
El cielo hincha las velas de su barco azul.
Es mediodía.

Voy hacia el mar, sonámbulo…
Y el mar me espera con el corazón
abierto y dominado.

(El padre mar
ya tiene muchos años).

Mientras se riza la barba,
florida de sol y llanto,
tres barcas niñas, cerquita,
se ríen del viejo cano.

Entre las barcas y el mar
van de puntillas dos galgos…