Lectura simultánea

A veces leo varios libros simultáneamente. Por ejemplo, ahora estoy leyendo A outra volta do parafuso, de Henry James, y también Ensayos y poemas, de Edgar Allan Poe, y Orgulho e preconceito, de Jane Austen. Además, claro está, de la continua lectura del infinito libro de la vida del cual todo es una letra, en la feliz expresión de Jorge Luis Borges en su poema “Para una versión del I King, el libro de las mutaciones.” Estas lecturas simultáneas, a las cuales han de agregarse la de otros libros como Os papéis de Aspern, también del ya citado Henry James, me propician una deliciosa fuga del mundo cotidiano.

Y ya que de esto estamos hablando, relataré una curiosa experiencia que me ocurrió esta tarde. Estaba no sé si leyendo o por leer el primero de los libros de Henry James aquí mencionados,  cuando vi una tapa de libro, y en ella, una ventanita cortada, como las que cortaba en cartulinas cuando era chico. Esto era: una ventana dentro de la puerta. La puerta del libro me lleva a un mundo infinito. También noté, a leer el libro de Poe — que es una curiosa recopilación de poemas y ensayos del autor de A queda da casa de Usher – que al leer, me conectaba con innumerables otras lecturas, simultáneamente, componiendo un infinito libro horizontal, que se extendía en todas las direcciones. La lectura es, entonces, siempre lectura simultánea.