La pregunta por el sentido

Muchas veces nos preguntamos qué sentido tiene mi vida. Unos días atrás, leia en un libro* que mi madre escribió en el final de su vida, que la pregunta por el sentido, generalmente la hacemos esperando una respuesta externa, algo que alguien haya dicho antes. Esperamos que alguien nos diga qué sentido tiene la vida, que sentido deberíamos dar a nuestro existir. Sin embargo, decía mi madre, cuando nos hacemos esta pregunta, debemos volver nuestra atención hacia adentro, debemos escuchar el eco de nuestros propios pasos. El sonido de nuestros propios pasos.

Hoy a la tarde estaba pensando que los actos de una persona, tienen una unidad entre sí. Cada cosa que hago hoy, lo que estoy haciendo ahora, tiene que ver com cosas que hice antes, con otras cosas que hago hoy, y con cosas que me gustaría hacer o que estoy proyectando realizar más adelante. Mañana, de aqui a algunos días, el año que viene, hasta el fin de mi vida y después. Somos un proyecto. O varios proyectos.

Nuestras intenciones van en varias direcciones. Pero si miro mi vida en una perspectiva de totalidad, tratando de ver el conjunto de mis actos desde el origen hasta hoy, y mis proyectos, lo que se deriva desde este hoy, desde este ahora hacia adelante, podré darme cuenta de que hay un sentido, o varios sentidos, en mi existir desde el comienzo hasta ahora.

Así como mis actos están cosidos por un sentido central o por varios sentidos que a veces son convergentes y otras veces no, las vidas de las personas con las cuales me relaciono, también son esas unidades totales de actos centrados o en busca de centramiento. El problema es que a veces perdemos la noción de la unidad de nuestra vida y vemos los actos disociados, desconexos, como si mi hoy, mi estar escribiendo ahora estas cosas, mi estar vivo esta noche de marzo, no tuviera nada que ver con lo que podría llamar el eje central de mi existência.

Puedo tratar de encontrar con mi mirada interior, y aún con la reflexión, esa visión de unidad. La unidad no es estática, sino cambiante, está siempre moviéndose, y no siempre tendremos una noción clara de si estamos o no en el eje principal de nuestra vida. Pero el movimento es algo que si lo observamos con atención, podrá irnos dando vislumbres de esa unidad central, de ese sentido principal de nuestra existencia.

*Gita Lazarte, Caminando hacia el ser.