Integrándome

imagesEstos días pasados, y aún hoy, una gripecita bastante incómoda, me ha venido obligando y me sigue obligando a permanecer en casa. Uno se proyecta mucho en la acción. No hay nada malo en proyectarse en la acción.

Pero “no hay mal que por bien no venga,” como dice el dicho popular.” Esta obligatoria inmovilidad, me viene trayendo a un estado de observación del mundo mínimo en el que vivo. La vida mínima. El mero estar vivo. El mero respirar. El mero poder ver el mundo, y poder hacer algunas cosas.

No muchas cosas, no todas las cosas que me gustaría, pero sí muchas cosas. Las mínimas imprescindibles. En estos días he tenido varias alegrías profundas. El reencuentro con los compañeros del grupo cristiano, que se reunió por primera vez en mi casa. Un momento de luz y de alegría. Compromiso. Solidaridad. Fe.

El haber recibido de mi concuñado francés, la traducción al español de mi libro Libertatura. Esto ha sido y sigue siendo una de mis más profundas alegrías. He tenido la oportunidad de valorizar cómo es importante la distracción, el divertimiento. Una película en la TV, que me trajo memorias infantiles y juveniles. Sueños de paz y justicia.

As viagens de Gulliver
. La risa. La alegría, la despreocupación. Desprogramarse. Permitirse refluir al mero ahora, al mero estar aquí. A través de mis escritos y lecturas, pinturas y oración, el trabajo interior, me he ido integrando en el mundo más sutil que contiene todo lo que existe.

Me he ido enraizando en la realidad más tenue que comprende todo y abarca todo. Miro muchas veces lo que ocurre, el mundo actual, y me vienen como rememoraciones, evocaciones de otros tiempos. Todo se va integrando en una especie de totalidad viva que me incluye, y que incluye también a mis muertos queridos, esos seres que están tan vivos en mi momento actual.

Me acompãnan y me acompaño, me nutro de su compañía. De pronto me veo en colores. Vuelve mi llegada a Brasil. Vuelve el yo que se ha ido reintegrando, recuperando su identidad en los sucesivos encuentros de Terapia Comunitaria Integrativa. Sigo volviendo. Vuelvo y vuelvo cada vez más. A veces me parece que ya llegué. Pero sigo volviendo, llegando.