Hoy maté Adolf Hitler

–Hoy maté Adolf Hitler.

–¿Como así, no estaba muerto ya?

–El otro sí, el mío no. Yo tenía uno dentro mío. Adalberto me dijo.

–¿Quién es Adalberto?

–El fundador de la terapia comunitaria integrativa y sistémica. Fue él el que me dijo que yo llevaba un Hitler dentro de mí. Lo odié por eso, pero tenía razón. Era una parte mía que negaba todo lo que yo afirmaba y criticaba todo lo que yo hacía o no hacía, me estaba volviendo loco. Lo eché a patadas.

–¿Pero no dijiste que lo habías matado?

–Es un modo de decir. Lo ví, sé que está ahí, y ahora no tiene yeito.

–¿Por qué dijiste yeito y no jeito ou yeite?

–Porque me gusta, se me da la gana, me hace bien decirlo así, y se acabó. Me cansé de hablar como los otros quieren que hable. ¿Ya no basta tener que hablar en portugués todo el día, o casi todo el día?

–Y qué, ¿no te gusta el portugués?

–Yo no dije eso, es que he vuelto a ser yo, ¿te das cuenta? Es eso. Hago lo que se me ocurre, y no me calienta si a vos o a nadie le viene bien, ¿te das cuenta?

–Más vale. Qué bueno, che. ¿Me presentás ese Adalberto?