Hijo de los Hombres

Mi pensamiento es hijo de cada hombre que me enseñó a ver las cosas de la vida y a verme a mí mismo, y también es hijo
De Galileo, Newton y Einstein y Marx…

Mi sentimiento es hijo de cada pequeño amor y dolor que la vida me dio,
Los que viví con mis padres y hermanos, los que mis otros hermanos me enseñaron, y también es hijo de Moisés, Jesús y Buda y Ramakrishna…

Mis manos pueden hacer algo
Porque alguien hizo las herramientas y alguien
Fabricó los materiales con que trabajo.

Mi sangre la forma
El trabajo de quienes plantaron, criaron, fabricaron para que yo viva.

Si veo algo,
Si algo pienso,
Si siento algo, mi sentir es el sentir
De todos los que me hicieron y me hacen todos los días.

Si algo soy, es porque muchos murieron para que yo pueda ser

HIJO DE LOS HOMBRES

A todos debo, y este deber mío es amor por devolver.
No daré, sino retornaré a los que me dieron y aún más,
Devolveré a la vida para que ella provea para los que vienen.

No tengo templo, haré de mi corazón mi templo.

No tengo maestro, tú serás mi maestro.

No tengo libros, tu vida es mi enseñanza.

No tengo casa, esta es mi casa.

In: Ramón P. Muñoz Soler, Antropología de Síntesis: Signos, ritmos y funciones del Hombre Planetario (Buenos Aires, Desalma, 1980,), pp. 132-133.