Fe religiosa y sociedad

jesus

En estos días estamos conmemorando un nuevo aniversario de la primera encíclica social de la Iglesia Católica, la Rerum novarum (sobre las cosas nuevas que están ocurriendo’) escrita por el Papa León XIII. Estimo, entonces, que es una buena ocasión para volver a reflexionar sobre las relaciones existentes entre fe religiosa y sociedad.

Es un dato “común y normal” -para muchos- el pensar y el afirmar que la Argentina es mayoritariamente un país católico. Más aún ahora que el Papa es de nuestras tierras. Aportan, como cifra indicativa, que entre el 80% y el 85% de la población dice profesar la fe católica.

Me pregunto, y cabe preguntarse, ¿esto es así en la realidad o aquella afirmación requiere de algunas aclaraciones?

Por fe religiosa muchos entienden: rezar, ir a Misa, tener alguna devoción a algún santo/a, estar bautizado, haber hecho la Primera Comunión, haberse casado por la Iglesia y participar en algunos actos religiosos masivos como son las procesiones, las visitas a santuarios o al Calvario.

Ciertamente, si los actos nombrados son manifestaciones de la fe sincera de la gente, no se debe menos que aplaudirlos, agradecerlos e imitarlos porque parten del corazón y de la convicción, siendo respetables a rajatabla.

Pero, ¿y si esos actos obedecen a creencias inculcadas y no maduradas adultamente? ¿Y si provienen de costumbres heredadas? ¿Y si -como en el caso del matrimonio- no pasan de ser -para la mayoría- actos sociales? De ser así, creo que debemos afirmar que no estamos ante actos que manifiestan la fe sino ante actos socio-culturales con algún dejo de tinte religioso.

Es del todo justo reconocer que hay católicas y católicos -una minoría que no sobrepasa el 20% de los argentinos y que, sobre todo, se encuentra entre la gente humilde de corazón- que todos los días ponen, con mucho esfuerzo, las manos en el arado para ser fieles al compromiso con Jesús y no traicionar su conciencia. Su principal preocupación es la honradez y el servicio a los necesitados.

Si nos remitimos a la vida y a las palabras de Jesús encontraremos que Él no hace consistir la fe en palabras y en ritos sino en el corazón abierto hacia Dios y en el cumplimiento de su deseo, que es el amor y la misericordia. “No el que dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los cielos, sino quien cumple el deseo y la voluntad del Padre de los cielos”. “Todo árbol se conoce por los frutos que da: un árbol en malas condiciones no puede dar frutos buenos y un árbol lozano no puede dar frutos malos. Así también, ustedes conocerán a las personas por las obras que realizan”.

¿A qué “obras” alude Jesús?

Allí están las enseñanzas de todas sus parábolas, en especial la del buen samaritano, la del hijo pródigo, la de la semilla esparcida, la del verdadero tesoro, etc. De manera especial, la parábola sobre el juicio a las naciones: “¡Vengan, benditos de mi Padre!, porque tuve hambre y me dieron de comer, estaba desnudo y me vistieron…”. “¡Aléjense de Mí ustedes!, porque no me dieron de comer o no me vistieron o no me recibieron en sus casas…”. “Todo lo que hicieron a algún necesitado, a Mí me lo hicieron”.

Volvamos, entonces, a la reivindicación de muchos sobre el hecho de que la Argentina es un país cristiano-católico, y preguntémonos si la vida, las obras y el proceder de “esa mayoría de la población” se corresponden con lo hecho e indicado por Jesús.

Nuestro entorno común

– una creciente insolidaridad e indiferencia, cuando no desprecio, hacia los otros/as;

– niveles nunca vistos -fuera de las dictaduras- de violencia, homicidios, robos e inseguridad;

– alarmante aumento del narcotráfico y de los narcocrímenes;

– una supercreciente riqueza concentrada en pocas manos y liderada por la corrupción financiera, y una pobreza e indigencia que porfían en mantenerse en el nivel de los años noventa;

– exclusión de personas que va más allá de lo económico y laboral, penetrando lo educativo, lo cultural, las relaciones humanas y de trabajo y hasta el lugar donde se habita;

– un impactante incremento de la corrupción en todos los niveles -político, social, económico, laboral- y hasta en las diarias relaciones personales y sociales.

Seguramente ustedes y yo podríamos agregar más “botones de muestra”.

Sería un monumental absurdo o una supina ignorancia afirmar que los delitos que vitalmente nos aquejan son producidos por el 20% ó 15% de la población no católica.

¡No! Y admitámoslo de una vez por todas. Son producidos por personas que han tenido, o tienen, algún contacto con la fe católica o que se dicen pertenecientes a ella. Dicho al revés: si fuera verdad la cifra señalada arriba de cristianos-católicos-convencidos que “practican las buenas obras”, nuestro país estaría muy cerca de ser el paraíso.

¡Es toda una autocrítica y un enorme desafío que debemos enfrentar los católicos!

Debemos salir de una religión -que se dice mayoritaria- centrada en los ritos y en las prácticas costumbristas y vacía de hechos, y muchas veces de contenidos, para encaminar nuestras vidas tras las huellas de Jesús, comprometiéndonos a sostener una convivencia y una sociedad mejor, tal como fue el sueño del Nazareno: “Todos ustedes deben comportarse como hermanos, hijos del mismo Padre”.

El autor es sacerdote católico, miembro de Curas en la Opción por los Pobres (Mendoza, Argentina)

Vicente Sebastián Reale es sacerdote católico adscripto a la diócesis de Mendoza-Argentina. Fue ordenado en mayo de 1962 y ha tenido distintas labores pastorales en la diócesis, como: párroco, miembro de varios equipos de pastoral, actuación en varios Medios de Comunicación. En los años '70 perteneció al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo de Argentina. En la actualidad, forma parte de los Curas en Opción por los Pobres, que es continuación del MSTM. Referido a la Opción por los pobres, ha intervenido personalmente -junto a sus comunidades- en la erradicación de varias Villas Inestables (favelas) ubicadas en distintas parroquias. En la actualidad, atiende a los pobladores de un barrio muy humilde ubicado en los alrededores del aeropuerto de Mendoza.

Seções: Cidadania, Español, Mundo. Tags: , , , , , , .