Eternamente

Comienza el día. El canto de los pájaros. El cielo azul celeste rosado.

La infinidad de pensamientos y recuerdos que acuden al ahora. Y sobre este suelo, empezar este día que se anuncia de una manera tan tenue.

Ir recogiendo esos hilos de luz que construyen y constituyen lo eterno aquí. Tratar de mantener el foco en lo que es positivo y constructivo.

Aquello que nace de la esperanza y la realimenta. La sonrisa de alguien en la calle. La mirada de un niño.

La presencia de una mariposa que nos da señales de algo muy sutil que está por todas partes.

La vida no se agota – no se puede ni se debe agotar — en el golpe o la resistencia al golpe. Los golpes pasan, queda la vida.

Y la poesía del instante nos mantiene en el buen camino. Los afectos, los sueños de un mundo mejor que empieza en cada uno de nosotros.

Aquellas tareas que le dan sentido a la existencia.