Espiral

Hay veces en que a uno le gustaría contar las cosas de un día que no tendría nada de especial, como no fuera el hecho de, una vez más, haberte sorprendido hallando tantas cosas buenas en un día como éste.

Un día en que te levantas con el sonido de la lluvia, ella a tu lado, los amigos del grupo, la universidad, la dentista, el tránsito, la calle. Las charlas que te emocionaron, los libros, los pasillos, la ida a tu antigua casa, la vida que pasa.

Algo en ti te va guiando. Sabes, es el amor. Te dejas guiar por él, desde adentro, desde afuera, desde todas partes. Sólo el amor. Andas por la playa a la noche y la esperas a ella.

Toda tu vida buscaste el amor. Nada nuevo hasta aquí. ¿Y qué hay de nuevo? La vida que pasa, tú que te vas yendo a ese horizonte al que todos vamos, cada uno a su manera.

Vas hacia allá, cada instante un poco más. Y la vida va yendo al lugar de donde comenzó.