Escribiendo

caminoA veces no tienes nada que decir, pero te pones a escribir igual. Mientras las letras se van alineando unas al lado de las otras, y vas viendo que las frases se van formando, empiezas a sentir una sensación de alegría y paz. Tranquilidad. Ubicación. Las frases se van poniendo en su lugar y vos también.

Antes de empezar a escribir, sientes que otras frases, versos de poetas que te son queridos, van llegando. Tus frases y las otras frases van llegando hasta el renglón, van llenando la hoja, sin llenarla. Van diciendo sin decir, silenciosamente. Y estas voces calladas te van aquietando, como si fuera una oración.

Como si fueras entrando, por el mero hecho de escribr, a un lugar de paz y de sosiego. Otros escritos tuyos, frases de otras épocas, en las que te fuiste trayendo de vuelta, y frases de ayer, imágenes de ayer, sentimientos de ayer y de hoy, se van juntando, se van cosiendo en estrecha unidad.

No sabes si son los años, la vida que ha ido pasando, o tú que has ido pasando por la vida. Todas las vivencias, la gente que conociste, los lugares donde estuviste. Montañas, valles, lagos. Piedras, plantas, parques, ciudades. Ríos, mares, cielos. Toda tu vida, toda la vida vivida va llegando hasta aquí, y pasa a quien esté leyendo estas cosas.