Encuentro latinoamericano y caribeño de espiritualidad y dimensión política de la fe

“LA VERDAD DEL PUEBLO, CONTRA LA MENTIRA DE LOS MEDIOS”

“Si permanecen en mi palabra, conocerán la verdad, y la verdad los hará libres” Juan 8:32.

Conmovidos y conmovidas, indignados e indignadas ante la irresponsable y criminal actitud reaccionaria de los dueños de las grandes empresas de medios de información comerciales, tanto nacionales como internacionales, la cual debemos interpretar como una acción desesperada ante los procesos de cambio que experimentan hoy Venezuela y gran parte de nuestra América, quienes conformamos ECUVIVES consideramos la conveniencia de dedicar la organización de nuestro V Encuentro para ventilar el tema de estos medios y diseñar las medidas a tomar para enfrentarlos.

Durante estos tres días pudimos escuchar y discutir los planteamientos hechos por la comunicadora y los comunicadores invitados, así como también los aportes hechos por nosotras y nosotros de ECUVIVES, y participantes venidos del interior del país y desde el extranjero, en varias mesas de trabajo. El fruto principal de la jornada sigue a continuación como la Declaración Final de este V Encuentro:

Vemos cada día las muchas maneras de matar la verdad, no sólo con la mentira simple y traicionera, sino también con la manipulación de la información que esconde intereses inconfesables (en Venezuela, apoderarse de nuestras inmensas reservas de petróleo), o con las medias verdades que son falsedades completas, o repitiendo mil veces una mentira tratando de convertirla en certeza. La verdad de los hombres y de las mujeres humildes, la voz del pueblo, la voz de Dios, es amordazada, su profunda espiritualidad es ignorada y silenciada, por los medios privados de difusión y propaganda.

Estos medios y grandes agencias internacionales, que se dicen de comunicación, ¿cómo logran ocultar la aberrante realidad que sufren más de mil millones de personas –hombres, mujeres y niños, repartidos por toda la tierra-, que viven permanentemente, y mueren (más de 35.000 todos los días), acosados por el hambre, que es el asesinato colectivo más grande de la historia de la humanidad, y el genocidio mejor planificado por el poder insaciable de los dueños del mundo?

¿Cómo pueden llegar a envenenarnos la mente, quitarnos la alegría e invisibilizar los éxitos de las Misiones en nuestro País –que no deben ser justificación de errores y desvíos-, pero que han logrado atender y mejorar la calidad de vida a millones y millones de hombres y mujeres, ancianos y ancianas, niños y niñas, enfermos y personas con discapacidad, que habían sido ignorados a los largo de los siglos?

Y, al mismo tiempo, ¿cómo entender que se le otorgue en Premio Nóbel de la Paz al Presidente Obama, -la creación mediática más exitosa de todos los tiempos-, que propicia guerras y agresiones por todo el mundo, abre y mantiene bases militares y flotas en todos los confines de la tierra, y apoya el aparato militar industrial más poderoso y perverso de la historia?

Sabemos que -detrás de cada palabra, de cada imagen, de cada mensaje, de cada noticia que nos llega a través de los medios-, hay un fabuloso sistema de laboratorios científicos y técnicos con la maligna intención de acabar con la soberanía de nuestras vidas y dominar el mundo, capaces de manipular nuestros sentimientos más nobles y programar nuestra felicidad en función de sus intereses.

Ellos le llaman “libertad de expresión”, nosotros, “guerra de cuarta generación”.

Aquí está la justificación de la convocatoria al V Encuentro Latinoamericano y Caribeño, de Espiritualidad y Dimensión Política de la Fe, que se enmarca en las luchas de liberación de nuestros pueblos por romper el implacable cerco mediático que sufrimos, al enfrentarnos a los intereses económicos, políticos, sociales, culturales y religiosos de las oligarquías criollas, que están al servicio de los grandes poderes transnacionales y hegemónicos del mundo.

“En el principio existía la Palabra,
y la Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios”.
Juan 1:1

Pero, como no es el momento de seguir lamentándonos de la perversidad de quienes controlan la inmensa mayoría de los medios de comunicación, estamos comprometidos y comprometidas con formar parte y fortalecer el poder popular, que rescate y construya medios alternativos de comunicación al servicio de los intereses de las clases trabajadoras, que nos permitan el diálogo fraterno y la información veraz, constructiva y permanente, siguiendo muchos ejemplos de organizaciones populares repartidas por todo el territorio nacional, como las del 23 de Enero o Caricuao en Caracas, o la iglesia San Buenaventura en Ciudad Guayana.

Estamos comprometidos y comprometidas, hasta dar la vida, con la construcción de una nueva sociedad, y reconocemos el infinito valor de la compasión popular y de la solidaridad que se manifiestan en la capacidad infinita de amar de nuestros hombres y mujeres, como único camino que nos permitirá erradicar los principios del egoísmo y antivalores que sustentan el capitalismo –máximo beneficio, control de los medios de producción-, que es el sistema perverso que ha llevado a la humanidad hasta el borde del abismo.

Por eso, aceptamos el camino ya iniciado por el pueblo de Venezuela, que nos permitirá construir un socialismo bolivariano, como única esperanza y alternativa al sistema capitalista, demencial y en agonía, que se ha levantado sobre las leyes implacables del mercado consumista, de la explotación al género humano, y ha extendido su predominio mundial con el saqueo despiadado de los recursos de la madre tierra y el desprecio a la dignidad humana, con especial ensañamiento contra la mujer.

No estamos dispuestos y dispuestas a utilizar la mentira como arma en nuestro proceso de liberación, aunque somos conscientes de que es imprescindible manejar, con cautela e inteligencia, la información que poseemos. Uno de nuestros retos es, ¿cómo resolver la necesidad de difundir y oír la voz del pueblo, sin caer en el tejido fraudulento de la manipulación mediática, que se aprovecha de las necesidades reales y sentidas de la población, pero, para adulterar y debilitar el poder popular?

Debemos rescatar la dimensión política de nuestras vidas y de nuestro proceso, y no caer en la trampa de quienes “nos han dominado más por nuestra ignorancia que por la fuerza”, como nos alertaba nuestro Libertador Simón Bolívar, porque hoy, con un mundo globalizado, pretenden hacernos creer que es posible un futuro mejor para los excluidos y las excluidas de Venezuela, sin necesidad de la unión y la solidaridad con todos los pueblos oprimidos del mundo. Rescatar los valores del mensaje de Jesús, actualmente secuestrado por las jerarquías religiosas, es vital para fortalecer el poder popular.

No podemos caer en el pecado de la ingenuidad ante los medios de difusión, y -así como nos proponemos sembrar la duda de toda “verdad” que nos llegue a través de la propaganda y cercos mediáticos, para develar los intereses que se esconden tras los mensajes, noticias y contenidos con los que nos bombardean permanentemente-, nos proponemos, como meta, el rescate de la auténtica comunicación, como un diálogo amoroso entre personas y colectividades, que nos permita enfrentar la difusión de los medios privados, como hegemonía en el control de la información.

Entendemos que, para lograr este objetivo, es imprescindible aceptar el mandato de nuestro pueblo soberano, de extender y profundizar el lenguaje popular, como vehículo de diálogo y transmisión de contenidos, valores y conquistas, noticias y dificultades, en todos los medios de comunicación, especialmente la alternativa y comunitaria. Es evidente que así podremos ejercer la contraloría popular, no sólo de los medios de comunicación, sino de todas las instituciones públicas y privadas del Estado, como la forma más eficaz y real de colaborar y “llegar hasta el Presidente”, que, con frecuencia, se ha convertido en el sueño inalcanzable de mucha gente.

Así mismo, reconocemos cuánto tenemos que aprender y propiciar el estudio colectivo, para prepararnos en tecnología, en nuevos códigos y modelos de calidad comunicacional, en el uso apropiado de la diversidad mediática, etc. Es preciso conocer las horas y momentos en que la comunicación es más propicia, y saber de las mil formas en que nos llegan los mensajes para dominar nuestras mentes y decirnos qué hacer.

Habíamos señalado que el Objetivo General de este V Encuentro fuera: “Ayudar a que las organizaciones populares se conviertan en comunicadoras de sus propias experiencias, y para que la voz del pueblo alcance la soberanía sobre el espectro radioeléctrico nacional y logre el control de los medios de comunicación”.

Pero, después de estos días de diálogo fructífero, reflexión y estudio colectivo, caemos en la cuenta de que el objetivo propuesto es el reto y el compromiso que adquirimos y nos llevamos para cumplir, de ahora en adelante, en todas las regiones y comunidades de donde venimos, en cada Estado, en cada Municipio, en cada Parroquia.

–¿Cuántas comunidades y organizaciones populares se convertirán en formadoras, este próximo año, y comunicadoras de sus propias experiencias -comenzando por las nuestras-, con periódicos, talleres y murales, emisoras, círculos de estudio, televisoras, celulares, vía internet?

– -¿Cuántas áreas del espectro radioeléctrico nacional pasarán a manos de la soberanía popular -para que comparta el inmenso tesoro de sus valores y fortalezas-, como fruto de nuestro trabajo e integración a las luchas de las organizaciones comunitarias?

–¿En cuántos espacios de los medios de comunicación, tanto en los nuevos que fundemos, como en los ya existentes, lograremos ejercer el control con nuestra presencia popular, ecuménica y revolucionaria?

–¿Cómo lograremos la colaboración colectiva de todos los núcleos de Ecuvives en la propuesta de la página Web y el Boletín Ecuvives, para mejorarlos y que se conviertan en la expresión de nuestras experiencias comunitarias y en vehículo de comunicación fraterna, formación e información veraz y oportuna?

–Es preciso el aporte económico de todos y todas, que libere miembros de nuestras comunidades, con la finalidad de que puedan dedicarse a la tarea de los medios alternativos y comunitarios.

“Y les dijo: Vayan por todo el mundo,
y prediquen el evangelio a toda criatura”
. Marcos 16, 1.

Con una extraordinaria y fresca Ceremonia Ecuménica, el domingo 18 de octubre, cerramos el V Encuentro Ecuménico, Latinoamericano y Caribeño, en la Sede de la Universidad Bolivariana de Venezuela con su Rector presente.

En esta celebración ecuménica manifestamos nuestro profundo agradecimiento por encontrarnos para fortalecer la espiritualidad del poder popular en sus luchas de liberación. Participamos personas provenientes de trece (13) países y con raíces en diez (10) confesiones cristianas, además de otras creencias humanistas y espiritualidades ancestrales de nuestros pueblos originarios.

Levantamos nuestras voces, auténtico clamor de los pueblos y voz de Dios, solidarizándonos con el noble pueblo hondureño que sufre los embates de las oligarquías criollas al servicio de intereses imperiales.

Y junto a la irritación por el escandaloso e injusto secuestro de los cinco héroes cubanos, y el rechazo absoluto a las siete bases militares norteamericanas en Colombia, nos regocijamos por los éxitos en el camino de la integración de los pueblos de Nuestramérica, a través de Petrocaribe, UNASUR, el ALBA y, ahora, con nuestra Madre África, por medio de la Cumbre ASA.

Con el llamado de ECUVIVES, e inspirados por el espíritu del Padre Juan Vives, todas y todos los presentes nos comprometimos a llevar a nuestros países, regiones y comunidades, las tareas y propuestas que nacieron de este V Encuentro, así como mantener una permanente comunicación entre todos y todas, para hacer seguimiento al cumplimiento de estas metas.

Nacionalidades presentes: Argentina, Bélgica, Cuba, Colombia, España, Guatemala, Grecia, Italia, México, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela.

Estados del país representados: Amazonas, Anzoátegui, Aragua, Bolívar, Distrito Capital, Lara, Mérida, Miranda, Monagas, Nueva Esparta, Sucre, Yaracuy y Zulia.

Confesiones cristianas representadas: Católico Romana, Anglicana, Presbiteriana, Metodista, Luterana, Evangélica, Pentecostal, Bautista, Ortodoxa Griega y Adventista.

Enviado por Somos Iglesia Chile [email protected]

El encuentro se realizó entre los días 16, 17 y 18 de octubre de 2009