El mar

Ese día, habías caminado de mañana por la playa. El mar con aquellas ondulaciones tan lentas. La vista del barranco de Cabo Branco con el faro. El mismo paisaje que anoche veías desde la vereda, con luces y el mar oscuro. Ahora claro, celeste el cielo, verde el mar, con las manchas de un verde más oscuro ondulando con las olas. La arena. La gente jugando a la pelota. O mirando como tú, el horizonte a lo lejos. Las barracas, las sombrillas. Un paisaje tan repetido y nunca te cansas.