Dirección, sentido y lugar

En mi cabeza se repite que no tengo dirección ni sentido, ni lugar. Pero no es cierto. Tengo dirección, sentido y lugar.

La mente miente, como dice Adalberto de Paula Barreto. En realidad, tengo muchos sentidos, direcciones y lugares.

El lugar central soy yo mismo. Aquí se organiza y se ordena todo. Mis sentidos principales son estar atento, estar presente, ser feliz y ser pleno.

Estas son también mis direcciones, mis intenciones, y mi atención. Este abanico de posibilidades y de orientaciones es lo que me mueve a vivir de la manera como lo hago.

Busco la belleza, estudio poesía y literatura, escribo sobre lo que voy viendo y viviendo. Vivo centrado en estos ejes.

Debido al hecho de que yo tengo todo tan claro y organizado, mi vida es una maravilla. Aún los tropiezos o malentendidos cotidianos me divierten, me muestran cuánto tengo que aprender para convivir de manera más armoniosa con las personas y con el ambiente.

No uso simplemente mi cuerpo, sino lo habito. Respiro, siento el piso bajo mis pies cuando camino, presto atención a lo que escucho y a lo que veo.

Trato de ir cosiendo lo que voy viviendo integrándolo, integrándome. Entonces en vez de chocar con los/as diferentes, crezco con las diferencias.

Deshago las confusiones de pasado y presente, que frecuentemente me hacen tropezar. ¿Cómo lo hago? Mirando lo que está aquí o lo que está ocurriendo adentro mío y a mi alrededor.

Entonces veo que no hay amenazas, al menos no tan frecuentemente como muchas veces me parece.

El mundo es más confiable de lo que me quieren convencer. Aún en situaciones de peligro real, siempre supe reaccionar de manera adecuada.

Pongo distancia en relación a los mensajes de las llamadas redes sociales y de los llamados medios de comunicación, que siembran confusión, miedo y desconfianza. El mundo es más acá, es más mío, más a mi modo, más amoroso, más amistoso.

Deixe uma resposta

O seu endereço de e-mail não será publicado. Campos obrigatórios são marcados com *