De Juan Lazarte e a Reforma Universitária de 1918

¿Qué podría decir sobre Juan Lazarte y la Reforma universitaria, que no haya sido dicho ya?

Y aún que ya haya sido dicho, ¿por qué no decirlo de nuevo? ¿Qué problema hay con las repeticiones?

¿Será que son temas agotados o aún hay fruto a obtener de ellos?

De Juan Lazarte es mucho lo que se ha dicho ya, y aún más lo que se seguirá diciendo.

Talvez no haya tanto énfasis en imitar su vibración íntima, su ejemplo de vida, no para copiarlo sino para inspirarse.

Los tiempos actuales son curiosos. Todo cae abruptamente, todo es consumido de una manera muy rápida.

Nada dura demasiado. Hay un elogio de lo efímero, y eso, en sí no tendría nada de malo, ya que la vida es un caminar de lo efímero a lo eterno.

Pero ¿qué tendría esto que ver con el tema del texto?

Todo lo que pueda decirse de una persona será siempre provisorio, aproximado, y en ese sentido, también incompleto, parcial.

Lo mismo de un proceso social, o de un movimiento como el de la Reforma Universitaria de 1918.

Yo no había nacido, y muchos de quienes me leen, tampoco, lo cual no solo no resta sino agrega interés a tema.

Un movimiento para democratizar, horizontalizar, laicizar (desclericalizar), popularizar la universidad, con perspectiva americana.

Y la aclaración se hace necesaria: América Latina, América del Sur, América, en el sentido bolivariano y sanmartiniano.

Obreros y estudiantes. Los ecos son inevitables.

1969, el cordobazo, las luchas contra la dictadura del general Juan Carlos Onganía. La morsa. I am the walrus, dicen los Beatles, en si inolvidable canción.

Pero dejemos esto por un momento, para volver a la Reforma y Juan Lazarte. Juan Lazarte era mi abuelo, lo cual no me pone en posición privilegiada, sino al contrario, desventajosa, para referirme a él.

Sería necesario otros y otras hablaran, dijeran, contribuyeran con sus memorias y puntos de vista.

Los rótulos lo encierran a mi abuelo, lo niegan en vez de afirmarlo, lo recuerda gente del sanitarismo y los libertarios de Rosario, la gente que cree, como creo, en un gobierno mundial, una paz mundial también, la unidad de un mundo fraterno.

No creo haber dicho mucho, talvez no haya dicho nada, pero esto creía ser más una provocación que otra cosa, así, talvez sirva.