¿De dónde viene mi fuerza?

Muchas veces me he hecho esta pregunta, en estos días pasados. ¿De dónde viene tu fuerza? Es una pregunta que nos hacemos en los cursos de Terapia Comunitria Integrativa. ¿De dónde viene mi fuerza? Cada uno, cada una, va respondiendo: mi fuerza viene de mi fe. Mi fuerza viene de mi familia. Mi fuerza viene de mis dolores.

Vamos respondiendo muchas veces, de maneras diferentes, ya que nuestra fuerza viene de diversos lugares. Nuestra fuerza tiene diversos orígenes. Cada uno sabe de donde viene su fuerza. Cuando yo me hago esta pregunta, me siento conectado. Enraizado. Siento el piso bajo mis pies.

Mi historia, mis caminos, mis luchas, mis valores, todo lo que me sostiene y me sustenta, se hace presente. Y cuando yo me siento sustentado, cuando siento el suelo bajo mis pies, me siento seguro. Cuando uno siente el piso, la tierra bajo sus pies, se siente seguro. Yo me siento seguro, pues la propia pregunta es mi fuerza.

Mi fuerza también viene de la pregunta. La pregunta en sí me fortalece. Yo soy fuerte porque tengo fuerza, y mis fuerzas vienen de distintos orígenes. Digo que la pregunta en sí me fortalece, pues ella me recuerda que yo soy fuerte. Yo sé que soy fuerte, yo lo recuerdo al preguntármelo. Cuando me pregunto de donde viene mi fuerza, me fortalezco.