Cuando los sueños vienen viniendo

foto¿Quién no soñó, de niño o de niña, con tener un montón de amigos? Y hay cosas que ni soñaste, todas buenas, y están aquí. Todas las cosas buenas acaban realizándose. Es claro que hay las otras, las que posibilitan que las buenas ocurran.

Son las cosas malas, las otras. “No hay mal que por bien no venga,” solía repetir mi madre, cuando yo era joven, mucho más joven que ahora. En aquella época yo no entendía eso. No sabía lo que quería decir. No entendía cómo un mal podría traer consigo un bien.

Hoy sé que es así. Sigo siendo joven, no tan joven como antes, pero joven aún. Forever young. Y la vida me sigue sorprendiendo. Sigo sorprendiéndome al despertar para un nuevo día. La sensación de estar llegando otra vez a este lugar de tantas perplejidades. Indecisiones.

Decisiones. Belleza. Conflictos. Un sueño que tuve años atrás, se está realizando. Está brotando. Arraigándose. La Terapia Comunitaria Integrativa está practicándose en Misiones, Entre Ríos, Santa Fé y Buenos Aires.

Ha andado por Mendoza también. Ya va a brotar. Y esto es un mundo interior de gente querida. Puedo ver sus rostros, sentir su presencia. Esto me fue juntando por dentro. Ya había empezado en João Pessoa. Ocas do Índio. Montevideo. Reconquista. Godoy Cruz. Cuiabá. Lagoa Seca.

Sousa. Santos. Beberibe. Brasilia. Carapibus. Se fue recomponiendo mi país interno. Pasado y presente juntos. Es esto. Un sueño que vino llegando. Un sueño que sigue llegando.