Cambio de foco

lámparaPrestarle atención a esto, al estar aquí vivo, respirando, puede ser todo lo que uno necesite. Valorizar el lado de acá, el estar aquí y ahora. Ser capaz de disfrutar plenamente, o como podamos a cada instante, el hecho de estar vivos, si bien que no siempre sepamos bien qué es esto, qué signfica estar vivos, pero no de un modo intelectual excluyente, sino integral y poéticamente. O de manera científica, si se quiere.

Ahora está amaneciendo en la ciudad. La luz del día ocupando todos los espacios que hasta hace poco estaban en la oscuridad. De la oscuridad a la luz. Talvez sea una buena metáfora para ir más hondo, o para ser aún más claro. Legitimar el estar aquí como una ocupación plena y reconocida. O sea, no solo vale lo que yo haga o pueda llegar a hacer, sino valgo yo en mí mismo y por mí mismo, en el mero hecho de existir y por ese mismo mero hecho de existir.

Ahora sí que va queriendo. El día está ya más formadito. Ya el canto de los pájaros en los árboles de atrás y el ruido de los autos que pasan, van ocupando su lugar en la mañana que comienza. Y las palabras van ocupando también su lugar en esta hoja, que se me antoja que pueda ser también una especie de avioncito de esos que hacíamos cuando éramos chicos.

Un perro ladra a lo lejos, y el reloj hace lo suyo, o sea, deja oír un sonido como cansado, si se quiere. Pero no nos vayamos por las ramas. La cuestión que estaba y todavía estoy queriendo tratar de abordar aquí, es la siguiente: estar aquí, ser yo, pueden y deben ser ocupaciones, si se me permite usar este término, reconocidas. O sea, vale la pena, es legítimo tiene sentido, es valioso, ser yo y estar aquí.

Puede parecer una tontería, pero no lo es. Es domingo y se supone que yo debería estar en la playa y estoy aquí dándole vueltas a algo tan simple, pero por qué no lo haría, quién es que me obliga a tener que ir a la playa. La playa va a estar siempre allí, pero yo no, y ya que no voy a estar siempre aquí, aunque bien que me gustaría, le puedo sacar el jugo a mi presencia en este mundo, en este espacio, en esta sala, en este lugar del tiempo o en este tiempo del lugar, haciendo lo que me gusta, que es esto de escribir sobre lo que verdaderamente vale la pena, del modo como me gusta, o sea, dejando que las ideas vayan viniendo, o las imágenes, los hechos, lo que sea.

Esto es lo que me parece que he venido a hacer, y lo estoy haciendo. Y al hacerlo, me voy haciendo, voy pasando al papel y en esto del escribir, cuanto más me voy al papel, más estoy aquí, aunque parecería que debería ser lo contrario, pero no, es así como te digo, che pibe o piba: cuanto más voy pasándome y pasando la vida tal como la veo y la vivo, a las hojas, y las comparto, mas me voy ubicando en el mundo, y más voy sintiendo que voy cumpliendo mi papel, o sea, voy igualando el aquí y ahora con el otro lado, ese que se asoma todo el tiempo para acá, pero que a fuerza de televisión y diarios y tanta industria de la distracción, uno va dejando de prestarle atención, y esto es muy serio, ¿sabés?

Y ahora ya puedo decir algo que me viene dando vueltas en la cabeza desde hace tiempo, y que es lo siguiente: si no importo yo, ¿qué es lo que importa? Si no me importa el aquí y ahora ¿qué es lo que me importa? Me refiero a lo que decía al comienzo: respirar, escuchar, en suma, estar vivos, es lo que me parece que es más importante para nosotros los humanos y las humanas. Y a partir de este hecho inicial, comienza todo lo demás, lo que para cada uno de nosotros es valioso en este estar aquí y ahora.

Share

Comentários

comentários