Buena y mala onda. ¿Cuál es la mía?

Escribo alguna cosa como para tratar de reflejar lo que estoy viviendo

Día de elecciones nacionales.

Reuniones familiares.

Reencontrar mis hijas e hijos, mis nietos y mi yerno.

Las memorias en la casa paterno-materna.

Dejarme fluir.

Todo se va acomodando.

No necesito hacer tanta fuerza.

No hay necesidad de planificar tanto.

Gente de buena y de mala onda.

Permanezco en mi lugar.

Me muevo, me salgo y vuelvo.

En la fila para votar un tipo de mala onda no quería que volvieran los zurdos.

En el supermercado el cajero amable nos saluda y sonríe.

No necesito esperar tanta amabilidad o cariño o reconocimiento, si tengo el mío.

Si sé dónde estoy y quien soy y qué quiero y cuáles son los valores que me mueven.

Respiro hondo y veo siento las personas y palabras que me componen.