Aprendiendo

downloadViene llegado el día, o, mejor dicho el día ya llegó. La luz en el cuarto, entrando por la ventana. Los ruidos de la ciudad que despierta.

Los pájaros cantando. ¡Cómo cantan los pájaros! El tic-tac del reloj, manso. Las nubes coloreadas con esos tonos rosado amarillo gris. Y con el día que llega, voy llegando yo también. Vienen los pensamientos, los sentimientos, los recuerdos, la imaginación, los deseos, las impresiones, toda esa compleja multiplicidad que es el ser humano.

A medida que voy registrando las cosas, ellas pasan a existir. También lo que no registro existe, de manera potencial, como posibilidad. Todas estas anotaciones son parte del comienzo de este día 13 de setiembre de 2016. En seguida, vendrán las salidas a la panadería, al taller.

Hablar por teléfono a la empresa de manutención de aire acondicionado y a la editora de la Universidad. Y cada acto, estos y otros, todos los actos que me constituyen, son parte de una unidad total en movimiento, el universo. Me muevo dentro de esa totalidad entera y cambiante, que me contiene y me modifica.

El proyecto de acción comunitaria, que lentamente va tomando forma. Ser capaz de poner en palabras lo que uno hace, lo que uno va viendo y viviendo. Esto del proyecto es gracioso. Volver a hacer un proyecto a esta altura de la vida. A esta altura de mí mismo, como dice Affonso Romano de Sant’Anna. Uno vuelve en el tiempo.

Los tiempos de estudiante de sociología. ¿Y es que uno deja alguna vez de ser un estudiante? Leo literatura, y la estudio también. No basta leer, hay que saber lo que se lee. Hay que saber el contexto de quien escribe, por qué hace lo que hace, y cómo lo hace. Anoche, por ejemplo, leía unas observaciones sobre Machado de Assis.

Flávio Aguiar haciendo unos comentarios introductorios al libro de cuentos llamado, precisamente, Contos. Uno aprende con lo que otros ven. Así, el aprendizaje se potencializa. En otra oportundidad, leí unas observaciones de Celso Pedro Luft también sobre Machado de Assis. Miniaturista. Minimalización.

El cuento son porciones pequeñas de la realidad social y cultural en la que estamos inseridos. La vida es una construcción imaginaria. Y uno puede disfrutarla, si es que está en su lugar. Este lugar no es pasivo, solamente. Quien vive solamente pasivamente, no vive. Alguien programó su vida, y le va dando. Pero eso no es vida, es una semi-vida.

Para vivir, necesito estar en mi lugar, ser quien soy, vivir a mi manera. Esto implica en acciones, decisiones, elecciones, conflictos, pero también satisfacciones, pues al insertarme en el movimiento total de la vida, la vida me va llevando, me alimenta, me sostiene, me alegra, y también me entristece, pero esta tristeza no me tira abajo, sino me hace saber que soy humano y me comunica con los demás.